martes, 11 de febrero de 2014

Se respira la Libertadores en Colombia por Atlético Nacional

Juan Carlos Osorio deberá echar mano de sus mejores hombres para recibir, a partir de las 9:30 p.m., a Newell"s Old Boys de Argentina. Esta vez la elección del grupo de jugadores resultará definitiva, en un torneo que no perdona.
Osorio, al señalar que confía plenamente en su grupo, dijo que solo después del encuentro copero sabrá si acertó al haber reservado a Óscar Murillo, Alexánder Mejía, Alejandro Bernal, Jéfferson Duque y Orlando Berrío, cuya ausencia se sintió en El Campín.

En las citas internacionales la experiencia juega un papel preponderante, como lo señala el exjugador y ahora entrenador John Jairo Carmona, quien fue campeón y subcampeón de Copa Libertadores con Nacional.

"Se debe tener en cuenta, primero, el respeto por el rival, y que los jugadores estén concentrados ciento por ciento en su trabajo. Interpretar las intenciones del adversario y leer bien los partidos también resulta clave". El exlateral verdolaga agrega que, de entrada, será necesario mostrar la casta.

Movimiento de boletería
Ayer empezó la venta de boletería en las tiendas verdes, expendios oficiales y taquilla del estadio Atanasio Girardot. Aunque el horario del encuentro es inusual (9:30 p.m.), el gerente de Mercadeo, Juan José Zureck, confía en que habrá lleno: "estamos esperando 44.800 personas, es un juego internacional con rival argentino de muchos pergaminos".

Los precios de las entradas son los siguientes: 26.000 pesos para populares norte y sur; $40.000, oriental; $70.000, occidental; $120.000 platea.

Zureck añade que la venta de abonos para los tres partidos de la primera ronda se mantendrá hasta el miércoles, pues quieren que los aficionados se beneficien con el ahorro que implica adquirirlos. Las tarifas son: 70.500 pesos populares, $108.000 oriental y $189.000 occidental.

Igualmente, dice que se mantienen las recargas para quienes quieran abonarse por todo el año. La Copa Libertadores, en la que Nacional tiene 15 participaciones, ya se siente en Medellín.

Nota: El Colombiano