martes, 28 de enero de 2014

Que mejor comienzo que ganando el clásico paisa

foto: atlnacional.com.co
Atlético Nacional superó 3-1 al Independiente Medellín en el arranque del campeonato colombiano, manteniendo un concepto básico en su filosofía de juego, ser contundente. Los dirigidos por Osorio golpearon en momentos claves, para posteriormente hacer su ya tradicional fútbol control. Primeros tres puntos del año, vitales con el objetivo de consolidar la autoestima ganadora, e intentar esa anhelada remontada contra Deportivo Cali por la Superliga (ellos ganan 2-1).

Para nadie es un secreto que ganar contagia, y cuando un año deportivo comienza, la mejor manera de imponer condiciones desde el arranque es mediante un triunfo.


Además, vencer al tradicional rival regional tiene ese sabor extra que nos encanta a los aficionados, quienes siempre queremos recibir ese tipo de “mimos” de un equipo que ya ganó todo a nivel local en el año anterior, y ahora, tendrá la dura responsabilidad de brillar internacionalmente.


La palabra responsabilidad estará de moda en el vocabulario verdolaga de los próximos meses. Nuestro apetito voraz como hinchas, respaldado por nuevos objetivos, transforman al 2014 en un período de retos constantes, donde habrá poco margen de error y una gran ilusión a defender.


Cada vuelta olímpica del 2013, de forma inmediata se convirtió en obligación. La exigencia tradicional de una institución como la nuestra, se triplicó porque aquí ya no basta con rendir en Liga o Copa Postobón, el reto mayor es ser muy competitivo en la dichosa Libertadores.


Sin embargo de algo estoy seguro, el aficionado verde siempre será impaciente, es parte de su adn, así que aunque la Libertadores sea una obsesión, también exigiremos pelear mano a mano en Liga y las otras competencias locales.


Como este primer semestre irá a ritmo de huracán, es decir, no habrá tiempo para el descanso, parpadear o lamentarse debido al Mundial de Fútbol, la clave estará en conservar la idea futbolística y en la medida de lo posible, dar ese “salto de calidad” contra rivales del exterior.


Es ahí donde nos hemos rasgado las vestiduras en los días anteriores. Nacional necesita ampliar su jerarquía individual, pensando en oncenos brasileños, argentinos, uruguayos, chilenos y mexicanos. Claro, también se necesita concentración en los denominados pequeños detalles, eficacia y hasta un poco de buena fortuna.


Ese supuesto desequilibrio individual tendría que llegar en refuerzos, pero para muchos se sumaron piezas complementarias y no hombres determinantes.


Sobre ese tema prefiero apostar a la prudencia. Es innegable que esperábamos otros apellidos a los que llegaron, lo cierto es que por experiencia, mejor evaluar todo al final del semestre, cuando tengamos suficientes argumentos para emitir un concepto fuerte.


Ya nos pasó que había poca confianza en Sherman Cárdenas, Wilder Guisao, Diego Arias, Daniel Bocanegra, Diego Peralta entre otros; hoy cada uno es pieza clave en el esquema verde. Algunos con mayor participación, asunto normal dentro de una nómina grande.


Osorio es inteligente, sabe que para tener verdaderas aspiraciones internacionales falta cierta chispa, creo que le apostó al trabajo, intentó acercar algún refuerzo distinto, pero al final esas negociaciones por diversos motivos fracasaron.


Los grandes objetivos se ganan teniendo un equipo sólido y alguien capaz de marcar diferencia. Nacional optó por mantener su idea del trabajo en equipo, dejando a un lado inversiones millonarias, representadas en un jugador con renombre. Ojalá esa apuesta funcione, y el tiempo al respecto dirá la última palabra.


Por ahora, esperemos que Osorio pueda recuperar el talento de Edwin Cardona, refundido en cierta indisciplina del pasado, insertar a Jairo Palomino, quien no juega de forma competitiva desde hace muchos meses, explotar a Luis Páez (no tiene cara que funcione como extremo, pero el adiestrador hace milagros), y aprovechar el fútbol aéreo de Santiago Tréllez.


Los primeros tres puntos del campeonato


Tras perder 2-1 frente al Deportivo Cali, en el juego de ida por la Superliga, era vital desde lo anímico vencer al Independiente Medellín.


Las matemáticas además afirmaban que en condición de local hay que ceder la menor cantidad de unidades posibles, con el fin de abrirse campo dentro de los 8 clasificados (los puntos de hoy son el ahorro del mañana).


A eso es fundamental sumarle el hecho de jugar un clásico o mejor, ganar un clásico de manera justa y contundente.


Nacional fue superior a su rival de turno de principio a fin. Tuvo convicción desde el esquema para buscar la victoria, generó las mejores oportunidades de gol, y supo anotar en momentos claves.


Aprovechando esa versatilidad táctica tan reconocida en el semestre pasado, Juan Carlos Osorio arrancó en defensa con cuatro jugadores, fortaleció la mitad del terreno utilizando hombres polifacéticos (Diego Arias, Sebastián Pérez y Alejandro Bernal), le entregó funciones creativas a Edwin Cardona, hizo debutar a Luis Páez, para mantener en punta a Juan Pablo Ángel.


Paralelo a eso, conservó como fundamento básico tres principios: presionaranticipar explotar los costados del terreno de juego.


Gracias a la presión y anticipación se apoderó de la pelota, poco a poco mediante las proyecciones de Calle y Bernal por derecha, Valencia y Cardona en la izquierda, empezó a generar zozobra.


Cardona tuvo 25 minutos destacados, pidiendo el esférico e intentando combinarse con sus compañeros para armar alguna pared.


En ese lapso de tiempo, generó un tiro libre salvado de forma milagrosa por el guardameta Leandro Castellanos, otro disparo desde fuera del área que pasó alto, y la jugada que terminó en el primer gol del encuentro.


Cardona ganó por zona izquierda, sacó un centro fuerte a media altura, y en el afán por evitar la aparición de Ángel, Jéfferson Mena marcó en propia puerta.


Con el gol, Nacional se llenó de confianza, Sebastián Pérez apareció en plan de figura tanto recuperando la pelota como administrándola, mientras Medellín debió cambiar su planteamiento defensivo, dejando espacios atrás.


Para la segunda parte, el encuentro aumentó en emociones y anotaciones. El verde siguió en su misma tónica, es decir, presionar e intentar lastimar, ellos arriesgaron introduciendo modificaciones ofensivas (ingresaron Giovanni Hernández y William Arboleda).


Cuando al elenco verdolaga le dan metros para recorrer con balón dominado es letal. Así construyó la pena máxima que significó el segundo gol del compromiso: Sherman Cárdenas, quien ingresó por Alejandro Bernal (se retiró lesionado del tobillo) logró habilitar a Luis Páez (no estaba en fuera de lugar, pues Cardona se quedó quieto sin participar de la acción) y dentro del área, Castellanos lo derribó.


Cardona tuvo fortuna en el cobro (casi es atajado por el arquero del Medellín) y dejó el marcador parcial 2-0. Tres minutos después, en un tiro libre, Sherman Cárdenas puso las cosas 3-0.


Producto del resultado a favor, el verde se dedicó a tocar la pelota, desaprovechó buenas oportunidades de gol, dos en los pies de Páez (la primera salvada por Castellanos), y otras aproximaciones a través de remates desde fuera del área.


Acerca del rendimiento de Luis Páez, es posible evaluarlo bajo dos puntos de vista. Cumplió en labores defensivas, siendo solidario para retroceder varios metros en zona izquierda e intentar colaborar con Juan David Valencia, pero ya en ataque, le costó entrar en juego y desbordar (sufre demasiado como extremo).


Sobre los minutos finales, Medellín sufrió las expulsiones de Mena y Javier Calle, aunque descontó por intermedio de Germán Cano, quien aprovechó el error en marca de Valencia.


Victoria en el clásico regional de Atlético Nacional, que sirve como impulso anímico, pensando en la Superliga, y con un efecto positivo matemáticamente hablando para arrancar la Liga Postobón. A mantener calma porque lo duro apenas se aproxima.


Próximos partidos del Atlético Nacional:


Superliga, partido de vuelta:


Atlético Nacional vs Deportivo Cali, miércoles 29 de enero, 7:00 p.m., estadio Atanasio Girardot, transmitirá WinSports.


Liga Postobón, fecha 2:


Deportivo Cali vs Atlético Nacional, domingo 2 de febrero, 7:15 p.m., estadio Pascual Guerrero, transmitirá WinSports.


Liga Postobón, fecha 3:


Atlético Nacional vs Alianza Petrolera, jueves 6 de febrero, 6:00 p.m., estadio Atanasio Girardot, transmitirá WinSports.


Precios de boletería para el duelo del próximo miércoles 29 de enero por la Superliga:


Sur y Norte: $18.000 pesos.


Oriental: $27.000 pesos.


Preferencia: $45.000 pesos.


Platea: $70.000 pesos.


Cualquier comentario sobre el blog en el correo de contacto somosdelverdeporsiempre@gmail.com